Formas de lidiar con la realidad
Por Damian Goldvarg
Todos necesitamos mecanismos para descansar de las presiones de la vida cotidiana. El tomar distancia de la realidad por algunos momentos nos permite lidiar con ella en forma más efectiva. El problema ocurre cuando ésta se transforma en una adicción, como ser: las drogas, el alcohol, el sexo (desmedido o compulsivo), o cualquier actividad que termine dañando nuestra salud, nuestras relaciones y que pueden llegar a destruir nuestras vidas. En otras palabras, distraernos o eludir nuestras preocupaciones laborales, económicas, familiares o de cualquier otra índole en forma responsable puede hacer la realidad más llevadera, pero los extremos generalmente llegan a ser muy destructivos. Un vaso de vino o una cerveza para relajarnos puede ser reconfortante pero cuando necesitamos más para relajarnos podemos vernos en problemas. Y lo podemos evaluar no solo por la cantidad que se consume sino también por la frecuencia con la que se dedica tiempo a estas actividades. Pero hay otras maneras de distanciarse de la realidad que son menos destructivas y que pueden ser más o menos saludables, productivas, o con distinto tipo de consecuencias. Por ejemplo, una forma muy común es pasarse horas en frente de la televisión. No tengo nada en contra de ver la televisión. A mi me gusta ver las noticias, películas y seguir uno o dos programas de vez en cuando. Sin embargo, conozco personas que cuando llega de sus trabajos, cansados y sin fuerzas, se queda hipnotizados frente al televisor por horas. A veces hasta sin discernir buena televisión de la “basura” (de muy mala calidad). El distraerse es bueno, pero la dependencia de la televisión no es muy productiva. Hay programas que favorecen el pensamiento reflexivo pero hay muchos que lo destrozan. Hay gente que no puede estar en sus casas o en hoteles en silencio. Lo primero que hacen al entrar es prender la televisión para recibir la compañía de cualquier cosa que permita distraerlos. Hay matices en la dependencia a la televisión y no juzgo a los que se quedan prendidos a ciertos programas porque yo he seguido series que han sido fuente de conversación con mis amigos. La clave es evaluar la cantidad de tiempo y calidad de programación elegida. Hay otras maneras de evadir la realidad que pueden ser más productivas como la actividad artística, cocinar, jardinería, deportes, o ir al gimnasio. Podemos ser críticos de los que se la pasan la vida en el gimnasio y que están demasiado pendientes de su figura física. Sin embargo, cuándo hacemos ejercicio físico generalmente nos distraernos. Es difícil enfocarnos en nuestro cuerpo y mente al mismo tiempo. Es por eso que a mucha gente le gusta mucho bailar. Bailar es saludable y muy efectivo como actividad para desconectarnos de la realidad. Cuando se baila se está pendiente en la música, nuestro cuerpo y a veces, con suerte, la persona que baila con nosotros. Cuándo hacemos el amor, también, por lo general, no estamos pensando en otra cosa. Otra actividad que permite olvidarnos de nuestra realidad, un poco más intelectual es el leer (si podemos concentrarnos). Leer no solamente libros para aprender cosas nuevas sino también leer libros de ficción. Historias que nos entretienen y que a veces nos pueden dejar mensajes para pensar. Creo que la actividad de la lectura es otra forma saludable de lidiar con el asunto. El problema es nuevamente los extremos, Me llama la atención muchas veces en vacaciones que hay gente que se lleva libros y se la pasa leyendo. Como si no pudieran estar sin hacer nada durante sus vacaciones. Aunque sea repetitivo, todo extremo puede ser un problema. ¿Qué haces tú para distanciarte de la realidad? Algo que puede servirnos es reflexionar sobre qué es lo que hacemos nosotros para lidiar con la realidad. Te invito a que evalúes tus actividades y que decidas si estás conforme con ellas o te gustaría hacer algo más productivo y satisfactorio. El evaluar nuestra realidad y decidir como queremos distanciarnos de ella puede ayudarnos a tener un poco más de control sobre qué hacer al respecto.
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